10-30-2025 Lech l’chah
שאלו שלום ירושלים
Reza por la paz de Jerusalén
La parashá Lech L’chah nos transporta de lo que los estudiosos bíblicos llaman la «prehistoria» a la «historia» propiamente dicha. Esta parashá, que se encuentra en Génesis 12:1-17:2, es una sección extensa que no solo trata sobre la llegada de Abraham a la «Tierra de Israel», sino que también nos brinda profundas reflexiones sobre el carácter y la personalidad de Abraham, y al hacerlo, nos plantea importantes interrogantes.
La sección comienza con un hermoso juego de palabras en hebreo: «Lech-l’chah» puede significar tanto «Sal» como «Ve hacia ti mismo/Avanza por tu propio bien». Desde un punto de vista práctico, esta es la razón por la que… Abraham abandona la comodidad del hogar de sus padres y emprende un viaje hacia una nueva tierra y una nueva vida. Desde una perspectiva psicológica, cabe preguntarse si esta orden fue la manera en que Dios le enseñó a Abraham que, para alcanzar su máximo potencial, necesitaba dejar atrás su pasado y seguir adelante con su vida. ¿Cuántos de nosotros nos aferramos a lo que hacemos y tememos avanzar? Nunca es fácil ser un pionero. En el caso de Abraham, su vida era cómoda en Ur y difícil en esta nueva tierra. El viaje de Abraham a la Tierra de Israel no solo marca el comienzo de la historia y la identidad del pueblo judío, sino que también representa el viaje personal de Abraham hacia la madurez.
Lej Ljá es más que la historia de un hombre. Es una lección de crecimiento personal. En ese sentido, el viaje de Abraham es nuestro viaje. Su viaje nos enseña que tener el coraje de dejar lo familiar, lo cómodo y afrontar un futuro nunca es fácil ni… predecible. Lech L’chah nos enseña que la grandeza proviene de la disposición a asumir riesgos calculados y a comprender que no arriesgar nada equivale a estancarse en la vida.
Podemos leer sobre el viaje de Abraham desde muchas perspectivas. Desde una perspectiva nacional, su viaje a Israel fue un viaje que nos otorgaría nuestro territorio nacional. Fue en la tierra de Israel donde crearíamos una de las civilizaciones más grandes y antiguas del mundo. A nivel espiritual, esta historia es universal y nos pertenece a todos. Desde esa perspectiva, es la historia de dejar atrás los fracasos y las decepciones y tener la fe para arriesgarse, construir y, si es necesario, empezar de nuevo. A nivel personal, el viaje de Abraham es simbólico para cada uno de nosotros. Al leer Lech L’chah desde esa perspectiva, el texto nos enseña que la vida está llena de oportunidades y decepciones, y la característica de una persona madura es afrontarlas. Estas decepciones forman parte de la vida, y hay que seguir adelante. Abraham comprendió que sus amigos y familiares solo podían ayudarle hasta cierto punto, pero que luego debía estar dispuesto a confiar en Dios y en sí mismo, y a asumir la responsabilidad de su vida si quería alcanzar la madurez adulta, en lugar de permanecer en una eterna infancia.
Estas palabras intraducibles, Lech L’chah, nos recuerdan que la fe nunca es pasiva, sino activa. Nuestra tarea, al igual que la de Abraham, no es quedarnos de brazos cruzados, sino avanzar; no es simplemente aceptar algo como la voluntad de Dios, sino convertirnos en sus colaboradores para transformar nuestros sueños en realidad. ¿En qué punto te encuentras en tu camino personal? ¿Resuenan las palabras «Lech L’chah» en tu vida o tienes miedo de afrontar el futuro?
YouTubes de la semana
Tres canciones de la ultima guerra
Am Yisrael Chai
Una Nacoin compuesta de superheroes
Shalom, Ya estoy en casa
Por favor, reza por los soldados israelíes y por el regreso sano y salvo de todos los rehenes restantes.